Yo también quiero mi blog

Crear un blog de negocios

Fuente: Gocomics

Es una afirmación muy frecuente y cuando la oigo, casi siempre llego a la conclusión que ese entusiasmo vacuo no durará más de un par de meses (eso si el proyecto, todavía en estado embrionario, llega a ver la luz).

Es asombrosa la cantidad de personas que desean sumarse a la tendencia de administrar una bitácora, con la pretensión de tener algo interesar que contar al mundo mundial y con  la certeza, por otra parte,  de que se convertirá en trending topic de Twitter.

Llegado el momento, descubren una realidad muy distinta y como yo digo, se caen de lo alto del campanario, con todo el equipo, y con un sentido más acentuado del ridículo.

¿Por qué quiero bloguear?

Por ahí deberíamos empezar.

Pregunta fácil pero que nos aportaría de antemano, los elementos de juicio necesarios para establecer las posibilidades de supervivencia del nuevo blog (suponiendo, claro está,  que sepamos contestarla con sentido común).

En general, las peores respuestas son “para ganar mucho dinero” y “porque yo también quiero bloguear como tú”.

¿Ganar mucho dinero? La respuesta carece de precisión ¿Cuánto es mucho dinero? ¿Quieres vivir de Internet, es decir, sustituir tu ingreso actual por una actividad en línea? ¿Quieres viajar? ¿Dar la vuelta al mundo? ¿Comprarte el último modelo de auto deportivo? ¿Adquirir una vivienda? ¿Crear una fundación? Define primero el concepto de “ganar mucho dinero” para poder fijarte un objetivo.

“Porque yo también quiero bloguear como tú” eso ya es revelador de una patología,  de una estupidez  y vete tú a saber de cuantas cosas más.

Pero quizás no te interese el dinero y quieras compartir un conocimiento en la web. ¿Utilizar Internet como canal de comunicación para crear una comunidad virtual y llegar así al mayor número de gente?

¿Tal vez desees conocer a nuevas personas, compartir tus experiencias y aprender de los demás? Iniciar debates y generar feedback.

Si no sabes por qué lo quieres hacer, no entenderás tampoco que el éxito en la web es fruto de un arduo trabajo, a largo plazo.

Busca una razón válida para iniciar tu viaje en la blogosfera porque de lo contrario, abandonarás muy pronto la nave.

Al barco se accede por la pasarela, sin prisas y con un destino: tu meta. Si te tiras de cabeza hacia el casco para no perder la salida del muelle, lo más seguro es que acabes como un imbécil en el agua y triturado por las hélices (perdona la crudeza).

Y si no blogueas con estrategias, no tendrás lectores.

El golpe de gracia es darte cuenta que nadie te lee. Que los internautas lean lo que escribimos requiere mucho más esfuerzo que el ejercicio de la escritura (aunque para algunos ya sea un esfuerzo colosal).

Te doy un ejemplo gráfico: Imagina que paseas tranquilamente por la calle (o que estás montado en el autobús) y de repente te pones a hablar solo (no te sorprendas, esos casos existen también)  ¿Crees que la gente se detendría un instante a escuchar tus elucubraciones? Más bien pensarían que eres un “extraviado” más, perdido en su parlamento, y seguirían su camino.

Para atraer a visitantes a tu bitácora, hay que hacer un trabajo de fondo: Visitar otros blogs y las redes sociales para dejar comentarios y participar en debates (no pretendas que graviten en torno a ti si no levantas un dedo por nadie),  destacar para que los internautas descubran que existes y te puedan situar en el mapa, que surja la curiosidad de visitar tu blog y que empieces a convertirte en una autoridad en la web.

Bloguear es como hacer deporte

Para sacar algún beneficio de tu presencia en el gimnasio, hay que sudar la camiseta, sin trampa y con regularidad. Y para mantener los resultados y conseguir mejorarlos, hay que continuar en el tiempo. Pararse y sentarse en los laureles es sinónimo de fracaso anunciado.

Bloguear debe integrarse a tu rutina, formar parte de una actitud.

En resumen, todos podemos tener un blog pero muy pocos blogueros consiguen éxito o permanecen en la cresta de la ola. La mayoría de las bitácoras acaban en el fondo del océano, como el Titanic.

Más de la mitad de los socios de los gimnasios no suelen renovar su cuota anual de inscripción. ¿Sabes por qué?  Por falta de objetivos claros y de expectativas realistas.

Karima.

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3 respuestas a Yo también quiero mi blog

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Aunque en principio no sea el más indicado para hablar, porque llevo poco más de tres meses en esto, también es cierto que precisamente por eso tengo la experiencia del principiante tan reciente que estoy todavía en ella. Creo que mucha gente funciona con el “culo veo culo quiero”, que me parece comenté en alguna otra entrada de este blog. Más que bloguear lo que algunos parecen querer es tener una bitácora de éxito, sin esfuerzo y ya. No disfrutan de las pequeñas satisfacciones propias de un principiante, como el hecho de conseguir que alguien entre a leerte algo. Ya no te digo si encima deja un comentario. Y no hablemos del primer seguidor no conocido. Si no sabes sacar carburante de esos pequeños logros del principio te quedas prácticamente en la línea de salida.

    • Me gusta que digas eso porque significa que nos vas a seguir regalando muchas sorpresas. El “culo veo culo quiero” es pueril; refleja siempre una inseguridad, una falta de madurez. Como el intenso sentimiento de celos que hay que aprender a desechar. Y cultivar la paciencia; disfrutar, como tú dices, de las pequeñas satisfacciones, que son siempre instantes de felicidad. Gracias, Chema. Un abrazo.

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