La empresa Apple podría presentar su nuevo iPhone en Septiembre. Según el blog iMore, las fuentes consultadas señalan el 12 de Septiembre. Si la fecha se confirma, el o los aparatos estarán disponibles 9 días más tarde, el 21 de Septiembre. ¿Varios aparatos? Aparentemente sí. Serían tres productos de la gama Apple que entrarían con fuerza en el mercado y sobre todo, en la campaña comercial de Navidad: iPhone 5, iPad mini y también (ya puestos) el iPod nano. El mundo no evoluciona de forma lineal; son avances vertiginosos con rupturas sucesivas; en particular con las tecnologías que han alterado progresivamente el ámbito social. Pero es otro debate.
La revolución digital ha sido probablemente la que mayor crecimiento ha registrado estos últimos 20 años. Ha modificado la vida de millones de personas en todo el mundo, operando un cambio profundo en el ser humano. Una revolución antropológica, con el nuevo perfil del hombre digital.
Ningún régimen político ha podido cambiar tanto la vida de los hombres como las grandes innovaciones tecnológicas. Es el principio fundamental de la técnica, de Friedrich-Georg Jünger: Desde el momento en que una cosa es técnicamente posible, ésta se llevará a cabo, nos guste o no. Nadie lo podrá impedir, ni los políticos ni los moralistas. La técnica se impone siempre (en este caso, la tecnología), transformando lo posible en necesario e incluso en inevitable.
A principios de los 90, los primeros internautas nos maravillábamos con poder acceder a todo tipo de información y servicios a través de los motores de búsqueda y comunicarnos instantáneamente por correo electrónico. Luego integramos la participación virtual: la publicación de fotos en Flickr, los vídeos en YouTube y Dailymotion, las consultas en Wikipedia, la creación de blogs con los software libres y finalmente, las redes sociales: Facebook, MySpace, Twitter, Bebo, Plaxo, etc.
En el 2012, Internet y las demás tecnologías de telecomunicación nos permiten abrir nuevos sistemas de información para gestionar, concebir y producir las riquezas del mundo empresarial, con nuevos mercados y alianzas internacionales entre sociedades y clientes. Son herramientas imprescindibles para el desarrollo; la columna vertebral de cualquier organización. Y es evidente la gran oposición o ruptura que existe entre el mundo de los “conectados” y el de los “no conectados”.
Sin embargo, la cuestión que siempre me planteo es en qué medida la revolución digital está contribuyendo al fortalecimiento de una sociedad de vigilancia y control. El Gran Hermano o Big Brother, como en la novela 1984 de George Orwell. En la vida cotidiana, estamos sometidos a un doble seguimiento. Por una parte, videovigilancia y geolocalización; por otra, seguimiento temporal a través de las redes sociales y los motores de búsqueda. Vivimos con una multitud de “pequeños grandes hermanos” imposibles de localizar, que amenazan nuestras libertades individuales, pero que asumimos con demasiada ligereza.
Participamos voluntariamente a la lógica ascendente de la ficha policial.
Los ficheros policiales se crean desde la investigación de datos o lógica descendente; los usuarios de las redes sociales van completando paulatinamente su ficha personal de forma ascendente, dando visibilidad a su información más personal: opiniones políticas, creencias religiosas, preferencia sexual, etc. Una mina de oro para la policía y las agencias de inteligencia. Recuerdo que un día Federico Trillo, antiguo ministro de la defensa y actual embajador de España en el Reino Unido, nos comentaba, a un grupo reducido de personas, el riesgo, aún vigente, de mantener ciertas conversaciones en nuestras comunicaciones telefónicas.
La información en Internet es muy fácil de rastrear y estará al alcance de cualquier buscador durante décadas. Es la doble cara de la web. Por un lado, la tecnología que nos abre nuevas posibilidades de información y de intercambios; por otro, el método de rastreo, identificación y fichaje, inherente al progreso.
Karima.
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Me incorporé como usuario particular al mundo de la informática a finales de los 80, cuando todavía no era habitual tener ordenador en casa. Me enganchó el asunto y estuve durante un tiempo ávido de aprender cosas. Llegó un momento en que o yo me acomodé o la evolución se producía con más rapidez de la que yo podía o quería seguir. He pasado de ser relativamente pionero a estar totalmente trasnochado. Todas esas cosas que comentas de Apple, que tanta gente espera con expectación, a mí me suenan a músicas celestiales y me traen sin cuidado. Mi móvil es siempre el que me dan a coste cero con los puntos que me van a caducar. A las redes sociales no les encuentro la gracia. Lo que más me ha motivado de lo que he hecho últimamente ha sido la creación de un blog, cuando ya muchos dicen que es una forma de comunicación que se ha quedado obsoleta.
Buena entrada, tal y como nos tienes acostumbrados.
Un fuerte abrazo, Karima.
A mí tampoco me ilusionan mucho todos estos avances tecnológicos, sobre todo algunos que me parecen excesivos. Suelo aceptar la innovación con espíritu crítico y adoptando los cambios útiles para mí.
Las redes sociales acaparan cada vez más la existencia humana. El año pasado, el Instituto Nacional de Salud Pública de Dinamarca denunciaba la pérdida de nuestras capacidades sociales al comunicar con exceso por Internet. Facebook y Twitter engañan al cerebro humano, haciéndole creer que la comunicación electrónica satisface nuestras necesidades sociales. Pero el cuerpo está sentado en una silla, no utiliza el lenguaje de los gestos ni siente la presencia de otros humanos; como beber Coca Cola y tener la ilusión que nuestro organismo está recibiendo todos los nutrientes necesarios.
Tal vez, para la sociedad, seamos tú y yo dos dinosaurios reaccionarios pero al menos, velamos por esa parte de libertad.
Un fuerte abrazo, Chema.