Nuestra vida en las redes sociales

Nuestro comportamiento en las redes socialesNo he querido señalar a nadie pero reconozco que sigo sin acostumbrarme a la afición que cultivan ciertos usuarios, de retransmitir en directo aspectos muy personales de su vida privada, en las redes sociales. Con mi última publicación, pretendía llamar la atención sobre los peligros de una sobreexposición en Facebook,  aunque  entienda también que ciertos comportamientos sociales son difíciles de modificar, puesto que responden a necesidades muy profundas del individuo.

He estado pensando en las distintas hipótesis para tratar de comprender esa tendencia, repito, sin juzgar a nadie, porque elegimos libremente nuestra manera de actuar.

Me aventuro a citar tres categorías:

Las publicaciones realizadas por los nuevos usuarios y en particular, por los adolescentes. En general, son fruto de la emoción de la novedad y el deseo de experimentar todos los aspectos de una nueva herramienta. Compartir vídeos y fotografías personales significa identificarse con las nuevas tecnologías y pertenecer a una tribu virtual.

En segundo lugar, los usuarios que comparten publicaciones, fotos y vídeos sobre sus afinidades o  aficiones, sin connotaciones personales.

Por último, una tercera categoría donde sí voy a detenerme. Son las publicaciones que considero muy personales e íntimas,  donde los familiares o amigos son a menudo las víctimas colaterales de un disfuncionamiento. Me sigue chocando, lo reconozco, los episodios familiares “online”  y la facilidad con que algunos usuarios exponen sus estados de ánimo más profundos, sin ninguna contención.

¿Qué les impulsa a desnudarse y desvelar sus sentimientos a todos los contactos virtuales?

a)      Las personas que comparten alegrías, encuentros, relación de pareja, etc.

Entiendo la necesidad de compartir los momentos de felicidad pero ¿por qué en Internet en vez de hacerlo con un amigo o con un familiar? Vale, somos felices y tenemos derecho a gritarlo a los cuatro vientos…pero también están esos 200 contactos que probablemente no están atravesando su mejor momento y como siempre, de ellos no nos acordamos nunca.  ¿Es necesario exteriorizar nuestra felicidad para poder disfrutarla más o mejor o se trata de una maldad gratuita para hacer sufrir a la gente y demostrarle que nuestra vida es mucho más interesante que la suya? ¿Acaso comparar nuestra vida con la de los demás – porque es lo que hacemos cuando exhibimos instantes de nuestra vida – contribuye a nuestra felicidad?

b)       Las personas que arremeten contra el mundo entero, utilizando las plataformas para relatar, con todo lujo de detalles, un hecho banal,  un  jefe que les hace la vida imposible, etc. o peor aún, para comunicar situaciones mucho más delicadas, como una separación, una enfermedad o la muerte de un familiar.

¿Qué necesidad tenemos de divulgar circunstancias tan personales en Internet? ¿Para llamar la atención, con la esperanza de provocar la empatía de los internautas? ¿O sólo ocurre con personas tímidas que detrás de una pantalla, dan rienda suelta a sus sentimientos? ¿Exponer las miserias mitiga el dolor?

Cuidado con “erotizar” el sufrimiento y anclarse en un estado permanente de indignación o tristeza, para seguir gozando del cariño y de la atención de la gente. Algunos creen, ingenuamente, que tienen mucho mérito en un estado de sufrimiento perpetuo “si tú supieras lo que sufro…”. Me parece un error pensar que una vida difícil nos otorga derechos; no valemos más por sufrir.

No pretendo dar respuesta a todas las preguntas; son sólo suposiciones. Sin embargo estoy convencida de una cosa: Con las redes sociales, las relaciones humanas han perdido calidad. A menudo, se recurre a las diferentes plataformas como sustituto de la vida real y se acaba descuidando el tiempo “real” con los amigos o con la familia. Pero claro, si resulta tan fácil coger un atajo y evitar todos los inconvenientes de la vida real  ¿por qué privarse?

Karima.

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9 respuestas a Nuestra vida en las redes sociales

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo, Karima. En ocasiones da vértigo (no exento muchas veces de vergüenza ajena) ver hasta qué punto es capaz la gente de desnudar su intimidad ante todo el mundo. El fin (llamar la atención) justifica los medios. Lo importante es que hablen de uno, aunque sea bien. Un fuerte abrazo y buena semana.

    • Si hay algo que no soporte de este espectáculo, son los que pretenden competir en el dolor y en la desgracia y prolongan el sufrimiento de forma indecente. ¡Qué sabran ellos de sufrimientos inhumanos! En muchos casos, tener que soportar lo insoportable y levantarse para sobrevivir con dignidad. El resto, los que venden felicidad por doquier y exponen sus posesiones me producen sencillamente indiferencia y hasta pena. Soy severa pero hay comportamientos “innegociables” para mí. Un fuerte abrazo, Chema y lo mejor para ti. Ya ves como empiezo la semana, como una moto…

  3. Carmen dijo:

    Hola karima!
    Me ha gustado el artículo y comparto contigo cierto hastío por la exagerada exposición humana a los medios,no sólo en la redes sociales,también en televisión,sobre todo cuando hay dinero de por medio.,pero el ser humano está constantemente aprendiendo y adaptándose al medio y que duda cabe, que ahora hay toda una generación que está improvisando como actuar, ante por un lado, un mundo más cambiante que nunca, que deja poco margen para la expresión emocional y por otro el espacio creado para la comunicación (aunque quizás, o en muchos casos superficial) de internet.
    Abrazos

    • Muchas gracias por tu reflexión. El dinero es un carburante inagotable y las cadenas privadas de televisión son el mejor vehículo para hacer caja. Pienso que la improvisación surge también cuando carecemos de referentes humanos que pudieran promover modelos de vida diferentes. El día que entendamos que hay que revalorizar la cultura y la expresión emocional (quien mejor que tú, como psicóloga, para saberlo), habrá nacido una nueva sociedad. Pero por ahora, sigue siendo una utopía y vivimos instalados en la cultura “del todo vale”. Un fuerte abrazo, Carmen.

  4. Carmen dijo:

    Hola Karima!
    Siguiendo con el tema de la expresión emocional te quiero comentar que en nuestra cultura tan rápida ella ,ha olvidado los momentos de encuentro labrados a lo largo del tiempo, las relaciones cada día son más superficiales y cuesta encontrar solución a este problema, incluso desde el campo de la psicología,deberíamos quizás entrar en el campo de la sociología para saber buscar soluciones. y por supuesto ver lo bueno de las culturas que tu llamas del 3º mundo,que también lo tienen, y quizás aprender de ellas en como guardar parcelas para la amistad ,intimidad o simplemente para la confidencia.
    Un fuerte abrazo

  5. David dijo:

    Tienes twitter?

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