Ante el descalabro económico y la tragedia del desempleo, muchas personas se han refugiado en Internet como alternativa de supervivencia. En muchas ocasiones, es un acto de desesperación para salvar una identidad social y evitar la exclusión.
Sin embargo, aprender y comprender Internet para desarrollar una actividad comercial desde casa es un largo camino. Hay que recorrerlo con inteligencia para resistir a las condiciones adversas del viaje y evitar la travesía del desierto.
¿El trabajo ideal o un espejismo?
Internet no es la panacea pero tampoco una opción extravagante. Como cualquier profesión, los conocimientos y las habilidades son imprescindibles para poder desempeñar una actividad con profesionalidad. Lanzarse en un proyecto empresarial sin entender los conceptos de ganancias online y trabajo virtual es perder el combate antes de subir al ring. El entusiasmo y la energía de los primeros días se desvanecen…nos atrapa el vacío abisal….y emerge el sentimiento de fracaso personal.
¿Se gana dinero en Internet o es un engaño burdo?
El primer gran error que suelen cometer los detractores es enfocarse en las ventajas del trabajo online y no desarrollar los recursos necesarios para trabajar con seriedad. El segundo, el concepto de dinero fácil que nos hace subestimar el esfuerzo a realizar para lograr los objetivos.
Con ese bagaje, es difícil llegar a buen puerto.
La primera piedra del edificio es un cambio de mentalidad, lo cual significa:
- Invertir en nosotros. Mejorar nuestros conocimientos y por lo tanto, APRENDER continuamente. Aprender las técnicas, leer libros, asistir a seminarios, aprender de las personas con éxito, aprender la paciencia, aprender de los fracasos y no desanimarse, el dinero no aparece por arte de magia con un clic.
- La formación para evitar los timos: páginas estupendas, con efectos visuales y las mejores técnicas de marketing para convertirnos en ricos “en un plis plas”. Mi consejo es el mismo siempre: ante todo, hazte rico en conocimientos.
- Asumir el fracaso. En Internet, hay muchos fracasos y decepciones, sobre todo al principio de una actividad. Pero es cuestión de prepararse mejor para levantarse y seguir adelante. En vez de perder la autoestima, hay que tomar distancia para analizar mejor la situación y modificar los elementos necesarios. Se trata de corregir la hoja de ruta con nuevas estrategias.
- La honestidad con uno mismo y la integridad con los demás. Antes de empezar a trabajar por Internet, habría que reflexionar sobre la imagen que queremos proyectar a largo plazo, porque la información circula y la rectificación es imposible a posteriori.
- La confianza. La gente hará negocio desde el aprecio y la confianza. ¿Cómo se puede generar una confianza natural? con autenticidad.
- Trabajar con compromiso para poder cumplir los objetivos; nada se consigue sin esfuerzo.
Sí, con Internet se pueden hacer negocios y es la plataforma del siglo XXI pero por favor, con criterio y sabiendo por donde se pisa. El éxito siempre deja huellas en la arena y si no somos capaces de seguir las pisadas, seguramente estamos en la playa equivocada o atravesando un desierto.
Karima.
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Dos puntos claves a mi parece que has comentado. Por un lado, la formación y aprendizaje en internet y por otro que las propuestas de negocios online procedan de sitios serios con buena reputación, experiencia acreditada, y que generen confianza. Enhorabuena Karina, mucho ánimo a los emprendedores online!!!!!
Eso es Alfredo pero lamentablemente, lo fácil es decir que Internet es un timo para ocultar las carencias personales. Muchas gracias por pasar y comentar. Un fuerte abrazo.
Interesante artículo Karima, como siempre, nos haces pensar y cuestionarnos,algo sin duda necesario,para triunfar en éste mundo tan complejo y nuevo de Internet. A veces yo lo intento y muchas veces declino el cambio,probablemente por las dudas que todo camino intransitado presenta, y es que lo más difícil quizás sea, saber hacía donde vas.
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias Carmen, eres muy amable. Los caminos intransitados siempre asustan, hasta al más valiente, pero la clave está en saber lo que se persigue y ponerse a caminar. Como decía Murray en la expedición escocesa al Himalaya: “Una decisión pone en marcha una serie de imprevistos, incidentes y encuentros, así como ayuda material que nunca nos habríamos atrevido a soñar” Un fuerte abrazo.
“Nadie ofrece tanto como quien no va a cumplir” (Francisco de Quevedo).
Lo malo de refugiarte en la que consideras última posibilidad de supervivencia es que, si no tienes los pies firmes en el suelo, eres carne de cañón para cualquier negocio fraudulento que te planteen. Te dicen lo que quieres escuchar y te tiras de cabeza sin comprobar si la piscina está llena. Pero eso pasa en internet y fuera de internet. Los chollos no existen. Si alguien te ofrece euros a cincuenta céntimos, puedes dar por seguro que si los pones vas a quedarte sin ellos.
Los planteamientos honrados que puedan hacerte seguro que van a resultar mucho menos atractivos, porque van a hablarte de formación, de dedicación, de esfuerzo y de tiempo. Y eso ya no mola tanto.
Un fuerte abrazo, Karima.
Estoy de acuerdo contigo, Chema. Pierden la perspectiva y se convierten en presa fácil de los encantadores de serpientes, como yo los llamo. Y luego, siguen distorsionando la realidad porque son incapaces de hacer autocrítica para no herir el ego. Se acomodan en el papel de eterna víctima.
Pero a veces, no es cuestión de comodidad ni de atajos, es el último bastión que encuentran muchas personas contra la marginalidad y se tiran a la piscina sin pensar. Situaciones personales inenarrables de gente que conozco. El acto parte del instinto de conservación, el más fuerte de todos. No olvidemos que el hombre es un ser social, con necesidades jerarquizadas, según la teoría de Maslow y el riesgo de exclusión social le induce a cometer actos desesperados.
Un fuerte abrazo, Chema.